En la foto de arriba vemos un equipo de fútbol practicando en el estadio del pueblo de Reitoca, sede del municipio de Reitoca y sede de la parroquia en la que sirvo, San Francisco de Asís.
El fútbol es un deporte ideal para las zonas pobres del mundo, ya que lo único que se necesita es una pelota. Casi todas las comunidades en las montañas del sur de Honduras donde vivo y sirvo como sacerdote misionero tienen algún tipo de cancha de fútbol. Para aquellos que no tienen un campo formal, es común ver a niños jugando fútbol en los caminos polvorientos usando dos piedras como “postes de portería”.
El equipo del pueblo de Reitoca suele jugar contra equipos de los pueblos de Reitoca como Agua Caliente, El Higuerito, El Limón, El Rodeo, Guanijiquil, Rebalse, Samalares Abajo, Samalares Arriba, San José, Santa Cruz y Yigüilaca. El equipo también juega en ocasiones fuera del municipio de Reitoca.
