El Cuarto Domingo de Pascua se denomina a veces Domingo del Buen Pastor. En la Iglesia Católica, celebramos este día como la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.
El pasaje bíblico que subyace a este día proviene de los Evangelios de Mateo (9:37-38) y Lucas (10:1-2): Jesús recuerda a sus seguidores que la mies es abundante, pero los obreros son pocos. Por lo tanto, debemos orar por un aumento de obreros.
Y aunque cada ser humano tiene una o más vocaciones o «llamados» de Dios, este día se centra en vocaciones específicas de la Iglesia, como el llamado a los ministerios ordenados (sacerdocio y diaconado); la vida consagrada en todas sus formas (vida religiosa masculina y femenina, sociedades de vida apostólica, virginidad consagrada e institutos seculares); y la vida misionera.
Hoy es un momento increíblemente interesante para ser sacerdote, diácono permanente, religiosa o hermano, pues mientras el número de católicos aumenta, el de sacerdotes, religiosas y hermanos disminuye rápidamente. Hoy en día, muchas órdenes han dejado de aceptar candidatos deliberadamente, optando simplemente por desaparecer. Otras se están fusionando con otras órdenes. Otras han desaparecido.
Afortunadamente, sin embargo, los líderes de la Iglesia son muy conscientes de la “crisis” de las vocaciones religiosas. La gran pregunta es: ¿responderán en armonía al Espíritu Santo? Muchos creen que hay muchas personas llamadas al sacerdocio y al diaconado permanente, pero los líderes de la Iglesia han puesto obstáculos que les impiden servir. Serán necesarios profundos cambios de paradigma para eliminar estos obstáculos. ¿Estamos preparados como “Iglesia” para responder al llamado?
En la foto de arriba, vemos a sacerdotes y diáconos transitorios del Decanato de San Francisco de Asís de la Arquidiócesis de Tegucigalpa. La misa se celebró el 5 de diciembre de 2025 en el pueblo de Ojojona, F.M., Honduras, con el Padre Gustavo como celebrante. Esta fue la misa de despedida del Padre Gustavo, quien dejaba su parroquia de Sabanagrande para convertirse en párroco de la parroquia de Santa Teresa de Calcuta en Tegucigalpa. De izquierda a derecha en la foto vemos: el Diácono Transitorio Fernando; el Padre Darwin; el Diácono Transitorio Leo; el Padre Tony (nuestro decano); el Padre Gustavo; un sacerdote haitiano que estudia para ser sacerdote Carmelita Descalzo, cuyo nombre desconozco; yo (el Padre Bob); y el Padre Cecilio.
