Aunque Honduras es una de las naciones más pobres de América, la Arquidiócesis de Tegucigalpa cuenta con uno de los centros de retiro más hermosos que he visto. Está ubicado cerca del pueblo de Valle de Ángeles, donde crecen pinos y el clima suele ser fresco.
El centro de retiro, además de contar con numerosas ermitas para quienes desean realizar retiros privados, dispone de cientos de habitaciones para los participantes.
El centro de retiro está compuesto por varios complejos. Los sacerdotes que trabajan en la Arquidiócesis de Tegucigalpa suelen acudir al complejo de Tres Rosas para retiros de una noche, incluyendo un “retiro de silencio” en noviembre que se extiende de lunes a viernes. (El “silencio” del retiro suele desvanecerse a partir del tercer día, por si les interesa).
También, hay tres magníficas capillas en el complejo, una de ellas con capacidad para cientos de personas. En la foto de arriba, vemos un pasillo que conecta una zona del complejo con la cafetería. La cafetería está dividida en dos secciones: una donde se permite hablar y otra para retiros de silencio.
