Hoy celebramos el 13er domingo del tiempo ordinario. Y en este día, leemos lo siguiente de San Pablo:
“Ya conocen la generosidad de nuestro Señor Jesucristo que, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza. No se trata de que ustedes sufran necesidad para que otros vivan en la abundancia, sino de que haya igualdad. En el caso presente, la abundancia de ustedes suple la necesidad de ellos, para que un día, la abundancia de ellos supla la necesidad de ustedes. Así habrá igualdad,de acuerdo con lo que dice la Escritura:
‘El que había recogido mucho no tuvo de sobra, y el que había recogido poco no sufrió escasez’” (2 Cor 8, 9. 13-15).
Desde los primeros días de la Iglesia, los discípulos hemos sido llamados a compartir con otros, especialmente con los necesitados.
En la foto de arriba, vemos algunos Delegados de la Palabra en la iglesia de San Marcos, una comunidad de Curarén, F.M., Honduras, preparando bolsas de arroz para esquilar con familias pobres.